Con mi padre siempre discutimos mucho mirando partidos de fútbol, tenemos opiniones antagonistas al extremo, en lo demás como que podemos acordar, pero no en lo que respecta a la redonda. Y en esta abstinencia de fútbol en la que caímos se extrañan las discusiones. En medio de la charla de sobremesa sale una de las frases que el "viejo" suele tirar comentando algo, el dijo: que egoísta el tipo este, hasta donde llega la ambición del hombre, a no importarle la vida de los demás solo para conseguir su objetivo!! y evitando caer en la clásica respuesta afirmativa, busqué generar una polémica, siendo quizás mi inconsciente que extrañaba las discusiones. Todos tenemos un egoísta dentro, dije.
La verdad que no se discutió mucho, o nada mejor dicho, pero en realidad mi alusión fue porque sentí que el ejemplo al que mi padre hizo referencia era algo muy evidente y grave, pero que muchas veces tenemos una actitud egoísta nosotros también y pasa mas desapercibida. Cuando comentamos lo grave que está el país teniendo gente en la calle con este frío y seguimos calentitos en nuestras casas sin hacer nada, cuando publicamos en nuestro muro (ojo no hablo de que esté mal hacerlo) "Si ves personas durmiendo en la calle llamá al 108, informás dónde están y pasan a buscarlos para alojarlos y alimentarlos durante la ola de frío" y con eso liberamos nuestra conciencia. Si no nos molesta hacer de nuestro placard una feria americana con ropa que usamos una vez al año, cuando no somos capaces de valorar una ducha caliente o el calor de un hogar, si no nos mueve saber que hay algo que comunicar y algo que hacer y que ellos son tan merecedores como lo fuimos nosotros, en cierta forma también somos tan egoístas, también no nos importa la vida de los demás y priorizamos nuestros objetivos. Debemos saber que el 108 les podrá dar un alivio, pero nosotros tenemos la cura. Se que no es lo mismo un plato de comida caliente acompañado del 1,2,3: un abrazo, dos orejas y tres minutos de compañía. -Mi nombre es Jesús, solo quería darte las gracias Robert, porque un día te pedí una moneda, porque tenía hambre y me la diste.
-Pero yo nunca te dí una moneda Jesús! le reponderé seguramente
-Si me la diste, porque se la diste a uno de estos pequeñitos, entonces me la diste a mi!
Seamos como Jesús en las cuestiones que él mas amaba hacer, disfrutemos de las cosas que él disfrutaba.
No te pierdas la gran oportunidad de acercarte a dar lo que el 108 no puede dar! y en una de esas, al final, te das cuenta que el favor te lo hiciste a vos mismo!
Mediante este post quiero reconocer el trabajo de personas que conozco y que desde hace años dejaron de hablar esto y escribirlo con acciones, ustedes son un gran ejemplo!
Café Club Social (Barrio de Retiro)
Rompekabezas (Barrio de Constitución)
y muchos mas que se me irán ocurriendo y los anotaré.
1 comentario:
Me diste unas ganas de Empanadas..... Lindo lo que tenes dentro de esa cabeza loca. Beso Negro. te quiero mucho!
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